No es país para viejos.

Hace tiempo que a todos nos ronda por la cabeza una pregunta:  Qué va a pasar con las pensiones?
La verdad es que uno no sabe qué van a legislar nuestros políticos, que andan más atareados con las encuestas de voto que en buscar soluciones reales a los problemas actuales y a los que están en ciernes.
Y en ciernes está el asunto de las futuras pensiones y nadie hasta la fecha se ha atrevido a abrir la caja de los truenos para establecer un criterio que garantice el futuro de las mismas.

Old sitting person

No esperes, decide tu jubilación

Pero lo evidente es que:

- Este País tiene una esperanza de vida media de 83,30 años (Año 2014)
- El número de Pensionistas en junio 2016 era 8.545.172
- El número de afiliados a la seguridad social en el mes de junio de 2016 era de 17.569.100, repartidos en 13.120.100 en Régimen General y 3.206.300 en Autónomos.
- La cuota pagada a la Seguridad social no solo va destinada a soportar el pago de pensiones, sino que se reparte también entre las coberturas de orfandad, viudedad, atención médica/sanitaria/hospitalaria, etc.
- Entre enero y junio de este año han nacido 206.656 personas y han fallecido 225.924 dando como resultado un decrecimiento en la población española de 19.268 personas.

Creo que hay datos suficientes para que cada uno valore cuál va a ser la tendencia futura de las pensiones en este país.
Y como decía, a la espera de las soluciones que nos puedan aportar quienes nos dirigen, habrá algo que podamos hacer nosotros?
Evidentemente sí podemos hacer algo y sobremanera las personas que inician su actividad profesional. El ahorro debe ser una prioridad para complementar esos futuros ingresos por pensiones, cuanto más tiempo estemos ahorrando menor será el esfuerzo económico para conseguir un buen resultado.
Ponerse en manos de un buen profesional, que oriente entre los distintos sistemas de ahorro existentes para elegir el que mejor se adapte a las necesidades de cada uno y mentalizarse de que el ahorro es necesario, paliarán en gran medida las carencias que las futuras pensiones puedan ocasionar.